El caballito de mar

Dicen que el caballito de mar es el ser más fiel en la historia del mundo. Tiene una sola pareja, mientras ésta vive. Y alguien dirá: eso se repite mucho entre los animales. Y es cierto. Pero la belleza de esa historia de amor viene después.



Cuando el caballito de mar pierde a quien es su compañero/compañera en ese su mundo, no se limita a navegar buscando a alguien. No. Con su pequeña cola enreda el cuerpo inerte, lo sujeta fuertemente y entonces sí sigue nadando en busca de alimento y supervivencia.

Y pasan los días. Y el tiempo. Y el caballito, seguramente arrastrando su pena, sigue con su amada enroscada en la cola hasta que ese cuerpecillo se va deshaciendo. Y cuando ya no queda nada, absolutamente nada, sólo entonces estira la cola soltando cualquier atisbo de resto que pudiera quedarle y busca nueva pareja.

Cada vez que pase por el mismo lugar donde desapareció su amada estirará la cola y volverá a enredarla como si le dijera: sé que estás ahí y te sigo amando.

Parece un cuento pero no lo es. Sólo le he puesto un poco de arco iris a una bella historia de amor... real.




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