Casablanca

Estaba asomado en mi balcón, y pensaba sobre las novelas o guiones de películas cinematográficas. El dilema que se le presenta al autor cundo tiene que decidir como terminar su obra, y si elige un final a gusto del pensamiento se la sociedad en que vive, el que más va a vender, o el que le gustaría a él.

Pongamos la película, Casablanca, que la ha visto casi todo el mundo.

Final de hombre de honor, y sufridor, el del film:

Rick, se queda en el aeropuerto, y la chica de la que está enamorado, se le va con su marido, el tiene que huir, porque si lo pillan lo escogorcian, y encima, se va a la legión con su amigo el gendarme. Sin dinero, sin mujer, y como el jinete solitario, para que lo maten.


Final maquiavélico:

Se pone de acuerdo con el gendarme y el alemán, denuncia al marido, lo fusilan, y ella cuando se entera, lo odia muy mucho, y se va a Tánger de corista.


Final borde:

Le suelta un tiro, al follonero del marido, y le cuenta a ella que han sido los alemanes, así, ¡Por fin! Se la lleva definitivamente al huerto.


Final homosexual:

Está harto de sufrir con las mujeres, y se da cuenta que sólo lo han querido el pianista, y el gendarme, así, que le deja todo el dinero al músico, y se va a tener nueva vida, con alguien que no se la amargue.


Final erótico-salvaje:

La chica le dice, que está hasta las narices del marido, con tanta política y tanto correr, y que ella quiere estabilidad, además con tanta reunión y tatos ideales, el marido no le hace caso, que ella necesita, más ñaka ñaka.


Final financiero:

La chica le dice a Rick, que tiene la pasta de la resistencia, que le de el pasaporte al marido, que se vaya a Portugal, y que los dos se van a Brasil a disfrutar, dejándo a los de Casablanca que se maten.


Final de conciencia:

Está muy arrepentido de lo que pasó en Paris, y cuando aparece la señora, dice “aparta de mí, no me hagas pecar pensando en una casada, va de retro”.


Final gilipolla:

Rick queda hundido por la marcha de su amada, regresa al bar y mientras escucha la melodía con varias botellas de licor, saca la pistola y se da un tiro.


Final heroico:

Va al despacho del alemán, se carga al jefe, y a los soldados que puede, mientras pasa el avión con la amada por encima, termina la película, poniendo una medalla encima de la tumba cuando acaba la guerra.


Final hasta las narices:

Manda a su amada a la porra, que se vaya con su marido, vende el bar, coge el dinero, y se va a Brasil, el solo, y que les den a todos.





Poncio Emiliano (2005)

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